
John G. Jones es un joven tenor, talentoso y prometedor desde los inicios de su carrera lírica.
Además de ser un ejemplar de oso muy bello, es un hombre que ha dedicado su vida al canto. Con un registro privilegiado, John posee un talento ecepcional, dificilmente comparable con otros a su edad (27). Su maestro de canto, George Tenegal, ha dicho en varias ocasiones que la voz de John le recuerda a Pavarotti cuando joven.
John está trabajando duramente para perfeccionar su arte y no sólo vocalmente. La ópera es más que canto, es también dramatismo y actuación. Junto a sus habituales trabajos en canto, John estudia teatro y actuación en Chicago.
John G. Jones nació en una pequeña ciudad llamada Cookville, al este de Tejas. Con pocos recursos y proveniente de una pequeña ciudad, al comienzo las cosas no fueron fáciles para John. Luego de graduarse de la escuela secundaria Mt. Pleasant, ingresó a la universidad para estudiar y mejorar su técnica vocal. A los dos años, ni el crecimiento de John ni su reconocido talento pudieron con el sistema y la estrecha mentalidad de su ciudad natal, de la cual nunca recibió apoyo suficiente. Es así como debió abandonar sus estudios para trabajar y asi ahorrar dinero. Se trasladó a Dallas en 1997 y a cantar, desafortunadamente no como hubiese querido. El arte de John se limitó a canto para bodas o a funerales ocasionales... para los amigos y la familia.
Luego de vivir en Dallas por cinco años, John se encontró listo para un nuevo desafío. Estaba solo otra vez, la renta del departamento estaba encareciendo, y ya había sufrido un despido en su trabajo. Usando algunos ahorros, John desidió trasladarse a Chicago. Su amigo Misti, siempre dispuesto a apoyarlo en sus aventuras, lo ayudó y dispuso de lo necesario para instalarse en la nueva ciudad.
Rápidamente John se adaptó a los alrededores y apoyado por algunos amigos, decide retomar su pasión: el canto. Empeñado en alcanzar sus sueños, John comenzó a buscar un profesor de canto para recuperar su voz y estar en forma. La Opera lírica de Chicago auditó para los miembros del coro y esta parecía una buena oportunidad: cantar y conseguir dinero. Al poco tiempo, le propusieron llamar a George Tenegal y auditar con el. Esto marcaría el resto de su carrera y Tenegal se convirtió en su Maestro.
Hoy John es un reconocido tenor en la opera de Chicago.
Fuente: chileosos